CANARIO AZZURRO (carario refraccion azul)
Grecia se caracterizó en su época gloriosa, por el gran culto que le rindió a la belleza, y esta admiración fue heredada posteriormente por Italia, que la sigue manteniendo como uno de los puntos más idiosincrásicos que definen el carácter y la Obra italianos.
Eso hace que Italia, en la Canaricultura de Color -que se basa única y exclusivamente en la belleza- sea uno de los primeros países en conseguir “obras de arte”. Por eso los italianos, no conformándose sólo con ver la luminosidad en los Intensos, vieron que una nueva mutación, que motivaba también un cambio de estructura de pluma, y que impedía la manifestación fenotípica de la Phaeoemlanina bruna, debía ser aprovechada para que, el conjunto melánico de sus Ágatas, gozara de la luminosidad que los Intensos tenían en exclusiva; y así fue como el llamado “Factor Óptico de Refracción”, designado por la letra “S” en la planillas de la Confederación Ornitológica Mundial, fue introducido en el Ágata Rojo Mosaico, consiguiendo unos ejemplares de tal belleza, que dieron al traste con cualquier melanina Ágata que aportase la mínima cantidad de marrón phaeomelánico.
El diseño que formaban las Eumelaninas de esos Ágatas, descansando sobre el manto gris-blanquecino de sus espaldas, ofrecía un contraste de una limpieza tal, que pasó a enloquecer a la mentes de muchos coloristas. Pero, más adelante, los propios italianos exigían que ese color blanquecino inter-eumelánico no era el óptimo de un Ágata, pues como melánico negro, debía mostrar el “Azzurro”; no era lógico que el Gris Intenso gozase en notable dimensión de ese “Azzurro”, y su “Ágata Rojo Mosaico”, no; por lo tanto la refracción que proporcionaba el efecto “azul”, debía también imperar en las melaninas Ágatas, que los Italianos tan cuidadosamente habían conseguido. Y así, hoy en día, se valoran más esos Ágatas “Azurros” que, los iniciales, de espalda blanquecina.
Hemos dicho antes que la melanina negra es un compuesto de azul y bruno, cuyo conjunto nos da el gris. Y esa composición gris tiene su máxima expresión en lo que hemos dado en llamar “Phaeomelanina gris”, que cubre la totalidad del sobre-plumaje de nuestros Negro-Brunos. Bien, pues la máxima expresión del “Azzuro” se encuentra en las zonas de diseño eumelánico de nuestros Grises, cuando la Phaeomelanina bruna no está presente, y esto sólo ocurre en el caso de los Intensos, o bien si le hubiésemos añadido a los Grises “no Intensos” el llamado “Factor Óptico de Refracción”, en cuyo caso tampoco habría presencia phaeomelánica bruna y aparecería el “Azurro” en plenitud, igual que en los Intensos. No deben confundirse ambos fenómenos, pues se trata de dos mutaciones distintas, desde el momento que el “Intenso” se transmite de forma dominante independiente y, la presencia o ausencia de la Phaeomelanina bruna, dependiente del “Factor de Refracción” (“S” de la C.O.M.), es co-dominante.